vairāgyaवैराग्य

Traducciones

  1. el des-teñimiento

    De vi- y rāga, el tinte, de la raíz rañj, teñirse: el apego es un tinte y no una cadena.

  2. el destiñe

    Es el des-teñimiento dicho corto: que se le vaya a uno el color que le cogió.

  3. el habérsele ido el color

    Dice lo mismo que des-teñimiento, en la forma que se puede decir en voz alta: alude a que el color se vaya, no a que alguien se aparte.

  4. el desteñirse

    Que la cosa deje de colorearte.

Etimología sánscrita

Formación abstracta sobre vi-rāga: vi- («fuera, aparte»; «sin») y rāga («el tinte», de √rañj, «teñirse, teñir, colorear»), con grado largo y el sufijo -ya.

Monier-Williams, p. 1025,2 · Apte, p. 1015-a

Etimología castellana

el des-teñimiento

Corominas, s. v. TEÑIR, vol. V, p. 466

el destiñe

Corominas, s. v. TEÑIR, vol. V, p. 466

el habérsele ido el color

Corominas, s. v. HABER, vol. III, p. 295 · Corominas, s. v. IR, vol. III, p. 463 · Corominas, s. v. COLOR, vol. II, p. 144

el desteñirse

Corominas, s. v. TEÑIR, vol. V, p. 466

Nuestra lectura

Vairāgya es el des-teñimiento: de vi- y rāga, el tinte, de la raíz rañj, teñirse; y la primera acepción de la palabra es cambio o pérdida de color, palidecer. El apego es un tinte, no una cadena. Una tela destiñe quedándose donde está, por dejar de estar en el tinte, y el color que se pierde nunca fue suyo. La palabra alude a que el color se vaya, no a que alguien se aparte: la operación no tiene sujeto. Dicho en voz alta, es el habérsele ido el color, el destiñe. Śaṅkara lo define como el quedarse sin sed respecto de los goces que se quieren, los que se ven y los que no, y dice que viene de haber mirado una y otra vez lo que tienen de malo. La aflicción y el remedio, rāga y vairāgya, son la misma palabra con un prefijo.

En las obras del autor

  • En Yoga: bajo el yugo del Sí mismo, del autor:

    se dice frente a desapego, palabra que viene de pegar con pez y es la imagen de algo pegado que se despega. Vyāsa, a I.12, lo reparte con la práctica: el des-teñimiento cierra el cauce que va hacia los objetos y la práctica abre el del discernimiento; uno cierra y otro abre, y no se sustituyen.

Ver también

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