Traducciones
discernimiento
La raíz vic es agrícola, no mental: aventar el grano para que el viento se lleve la paja. Y discernir es cerner: la misma imagen en dos lenguas sin contacto.
el cribar
El separar una cosa de otra, de vi más vic, apartar: no una capacidad de juzgar, sino la operación de separar.
el distinguir
Discernimiento nombra una facultad que se tiene; el distinguir nombra una operación que se hace.
el discernir
Es el verbo correcto frente a las envolturas: ni atravesar, ni quitar, ni trascender.
discriminación
Nombra una operación cognitiva: cribar.
Etimología sánscrita
De vi- y √vic («separar, cribar, aventar»).
Monier-Williams, pp. 987,3; 989,1; 958,1 · Dhātupāṭha 07.0005 · Apte, p. 993-c
Etimología castellana
- discernimiento
Corominas, s. v. CERNER, vol. II, p. 49
- el cribar
Corominas, s. v. CRIBO, vol. II, p. 243
- el distinguir
Corominas, s. v. DISTINGUIR, vol. II, p. 506
- el discernir
Corominas, s. v. CERNER, vol. II, p. 50
- discriminación
Corominas, s. v. CERNER, vol. II, p. 49
Nuestra lectura
Viveka es separar lo que permanece de lo que no permanece. La raíz es agrícola, no mental: lanzar el grano al aire en la era para que el viento se lleve la paja. No se destruye nada; se separa lo que estaba junto. Los lexicógrafos registran además el sentido de estanque, sin texto que lo atestigüe, y eso añade la otra imagen: dejar reposar hasta que lo turbio se va al fondo. Leído como discernimiento, el viveka no niega nada: ordena. Es el remedio de asmitā, el verbo correcto frente a las envolturas y el primero de los cuatro requisitos, porque sin él todo lo demás se hace contra las cosas en vez de sobre su estatuto. Leído como el distinguir o el cribar, nombra una operación que se hace, y no una facultad que se tiene: una faena concreta y repetida, apartar una cosa de otra.
En las obras del autor
En Yoga: bajo el yugo del Sí mismo, del autor:
el Yoga es viveka aplicado a una constitución enumerada: lo que se está haciendo mientras se hace, y no un requisito previo que se cumple y se deja atrás. En la Haṭhayogapradīpikā y en la Gheraṇḍasaṃhitā no sale ni una vez, y en el Yogasūtra con Vyāsa sale en cuarenta y ocho lugares: ese cero es una división del trabajo.

