Traducción
la soy-dad
Asmi, yo soy, con el sufijo abstracto -tā: es un estado, frente a ahaṃkāra, que lleva un verbo dentro.
Etimología sánscrita
De asmi («yo soy», primera persona del singular de √as, «ser») y el sufijo abstracto -tā.
Monier-Williams, pp. 123,2; 117,1 · Dhātupāṭha 02.0060 · Apte, p. 216-c
Etimología castellana
- la soy-dad
Corominas, s. v. SER, vol. V, p. 214 · Corominas, s. v. HOLLIN, vol. III, p. 383
Nuestra lectura
Asmitā es la soy-dad: asmi, yo soy, de la raíz as, ser, con el sufijo abstracto -tā. Es un sustantivo abstracto, un estado: el hecho de ser un yo. No es creerse importante: es que el poder de ver y el poder por el que se ve parezcan un solo sí mismo, como dice el Yogasūtra en II.6. Su remedio no es humildad: es viveka. La tradición tiene dos palabras y no las confunde: cuando quiere nombrar el estado, dice asmitā; cuando quiere nombrar lo que ocurre, dice ahaṃkāra, el hacedor del yo. Es el mismo tattva, nombrado por el estado en lugar de por el acto: la segunda aflicción del Yoga es la juntura del Sāṃkhya. En el Yogasūtra, en I.17, es también lo último que queda en los grados de la concentración, que se obtienen por sustracción.
