Manual Metafísico del Profesor de Yoga · Tomo II · Vol. 1
Los cinco kośas, que no son cinco cuerpos · Antropología metafísica del Vedanta Advaita: śarīras, antaḥkaraṇa, avasthās y turīya
En las formaciones se enseñan los cinco kośas como si fueran cinco cuerpos superpuestos, y el cuerpo sutil como un mapa de energías. No son ni una cosa ni la otra.
Kośa quiere decir envoltura, y una envoltura es lo que se quita.
Este volumen es la Parte Primera del Tomo II del Manual Metafísico del Profesor de Yoga, y responde a una sola pregunta: qué es un ser humano, metafísicamente hablando.
Los tres śarīras y por qué no son tres cuerpos. Las cinco envolturas, una por una. El instrumento interno —manas, buddhi, ahaṃkāra, citta— y por qué la palabra «mente» no lo traduce. Prāṇa y las funciones vitales, que no son energía en ningún sentido moderno del término. Los tres estados de vigilia, sueño con ensueños y sueño profundo. Turīya, que no es un cuarto estado. Y qué ocurre en la muerte, cuando el compuesto se deshace.
Una nota sobre las palabras, que en este volumen decide casi todo. Casi todo el Vedanta que se lee en castellano llega traducido del inglés, y con dos capas de interpretación encima: así es como śarīra se convierte en «cuerpo», kośa en «capa energética» y antaḥkaraṇa en «mente». Aquí los términos se traen directamente del sánscrito, con los diccionarios delante —Monier-Williams, Apte, el Dhātupāṭha—, buscando la raíz y eligiendo después la palabra castellana que de verdad le corresponde. Un libro que describe lo que no se puede ver depende por entero de que las palabras estén bien puestas.
El volumen se apoya en imágenes más que ningún otro, por esa misma razón. El cristal transparente junto a lo coloreado. La cáscara del grano de kodrava. El caballo de Sind que arranca las estacas. El éter dentro de la vasija, que es el mismo que está fuera.
No expone el método ni enseña qué hacer: eso es el volumen siguiente. No es anatomía sutil. Y no es un mapa de energías, porque no lo hay.
Ver que el compuesto tiene miedo, y que tú no eres el compuesto.