Traducciones
el descuido
No es pereza: lo que la palabra dice es que uno estaba en otra parte. Y no es no hacer nada: es que lo que tocaba estaba ya delante y no se hizo.
la negligencia
La negligencia y la embriaguez son la misma palabra: el negligente no mira a otro sitio, es que no mira.
la embriaguez
De √mad, embriagarse; es la primera acepción, con el Ṛgveda detrás.
Etimología sánscrita
De pra- más √mad («embriagarse»).
Monier-Williams, pp. 685,2; 686,2; 777,3 · Dhātupāṭha 04.0105 · Apte, p. 754-c
Etimología castellana
- el descuido
Corominas, s. v. CUIDAR, vol. II, p. 286
- la negligencia
Corominas, s. v. ELEGIR, vol. II, p. 552
- la embriaguez
Corominas, s. v. EMBRIAGAR, vol. II, p. 563
Nuestra lectura
Pramāda es el descuido, y la palabra viene de embriagarse: el estar fuera de sí, el írsele a uno el santo al cielo. La negligencia y la embriaguez son la misma palabra: el negligente no mira a otro sitio, es que no mira. Y hay que decir que no es pereza, porque en castellano descuido suena a negligencia: lo que la palabra dice es que uno estaba en otra parte. Tampoco es no hacer nada: es que lo que tocaba estaba ya delante y no se hizo. Es el cuarto de los nueve obstáculos del Yogasūtra, I.30. En la Bhagavad Gītā es una de las señales de la hebra que pesa, y Śaṅkara lo llama efecto de eso: consecuencia del no arrancar, y no una cosa aparte.
En las obras del autor
En Yoga: bajo el yugo del Sí mismo, del autor:
su contrario, el no-descuido, va en la Kaṭha, en II.3.11, junto al yoga, que es un surgir y un perderse; y Śaṅkara saca de ahí que, para evitar que se vaya, hay que no descuidarse.