Traducciones
lo virtuoso
Y «lo no virtuoso». Monier-Williams, p. 632,1: «propicio, favorable, hermoso, agradable, bueno, recto, virtuoso, meritorio, puro, santo, sagrado»; p. 56,1, apuṇya: «impuro, malvado». Apte, p. 0707-a: «santo, sagrado, puro» (1).
lo no virtuoso
Y «lo no virtuoso». Monier-Williams, p. 632,1: «propicio, favorable, hermoso, agradable, bueno, recto, virtuoso, meritorio, puro, santo, sagrado»; p. 56,1, apuṇya: «impuro, malvado». Apte, p. 0707-a: «santo, sagrado, puro» (1).
lo meritorio
lo bueno
lo santo
lo puro
Son lo primero de Apte; meten lo religioso, y aquí se habla de personas y de cómo obran.
limpio
grato
purificar
limpiar
limpia
Emparentada con
lo que limpia
limpio, meritorio
Etimología sánscrita
Monier-Williams, p. 632,1 · Apte, p. 707-a
Nuestra lectura
Los de naturaleza virtuosa y los de costumbre no virtuosa (I.33, frases ³ y ⁴). «Virtud» viene del varón y del vigor: no tiene nada de lo propicio que es puṇya en primer lugar.
En las obras del autor
En la traducción de los Yogasūtra, del autor:
«lo virtuoso» / «lo no virtuoso» (I.32-40).
En el comentario a la Bhagavad Gītā, del autor:
«grato» (versos 7.9).
En el comentario a la Bhagavad Gītā, tomo III, adhyāya VII («Las palabras de 7.8 – 7.12»), del autor:
grato, y de una obra, limpia. Se traduce casi siempre por mérito, y con eso se convierte en una moneda: algo que se gana y se guarda. Y lo que la palabra dice es otra cosa. Emparentada con √pū, limpiar, purificar —la raíz de pavitra, lo que limpia—, designa lo que está limpio y lo que deja limpio.
En el comentario a la Bhagavad Gītā, tomo III, adhyāya IX («Las palabras de 9.32 – 9.34»), del autor:
limpio. Quedó abierto en 7.9, y allí se dijo lo que decide la palabra: que no es una moneda que se gana y se guarda — es lo que está limpio y lo que deja limpio.
En el comentario a la Bhagavad Gītā, tomo V, adhyāya XV («Las palabras de 15.12 – 15.15»), del autor:
limpio, meritorio, abierto en 7.9 — de √pū, purificar: la misma raíz de pāvaka, el que purifica, y de pavana, el viento que limpia, con que se nombraron el fuego y el aire en este mismo capítulo, en 15.6 y en 15.8.